Un peregrino que protagonizara no las Soledades, sino el caos del mundo en la era feroz del postcapital, y observara la mercancía consumida y la mercancía por consumir, y supiera que hay aún un resto, la lírica, parece dar voz a Contratiempo. Ni elegía ni himno son posibles, sino una móvil ubicuidad de la percepción y la memoria, una sonoridad que patina y hace que el sentido rehuya la fijeza. Desubicado, sabe también que el aura perdida proyecta su sombra hasta en las fotocopias, y que la analogía una y otra vez trata de colarse en la ironía. Así, contra una lengua que presiente demasiado cargada de unidad, la del poema trabaja allá y acá como un continuum; poemas extraordinarios: acá y allá libremente, necesariamente. El viaje del poeta y de la historia se cruzan en un cielo que es "la zona / necrosada de la lengua, / cada uno revelado por el otro". La intimidad y la conciencia política exploran la lucidez de ese espacio. Olvido García Valdés

Ultimos vistos

El blog de boutique

Crónica de un viaje "con" destino, la escritura de Nican Axcan

"El proceso creativo consto de dos instancias, primero concretar la aventura desde Argentina hasta Alaska.. Seguir Leyendo
Desarrollo integral del sitio: