A veces el profetismo lo vemos como una misión casi mítica y perteneciente al mundo bíblico del Antiguo Testamento donde lo real y lo mitológico se mezclaba en muchos casos. El Profeta tampoco era entonces, ni lo es ahora, la persona encargada de anunciar catástrofes ni castigos. El profeta era sencillamente el enviado de dios para hablar al pueblo de Israel en su nombre. De la misma manera también hoy existen profetas que denuncian sobre todo las injusticias que sufren los pobres y los debiles. Profetas que en muchos casos no hacen otra cosa sino recordar lo mismo que hacían los profetas de entonces: que el dolor de los explotados es la blasfemia más fuerte que se puede hacer contra Dios. Sintiéndonos todas y todos también profetas, pues no en vano nos lo recuerda san Pedro cuando nos dice que por el Bautismo " recibimos la misión de sacerdotes, profetas y reyes"; este libro pretende aprovechar la misión y el mensaje de los profetas del Antiguo Testamento para reflexionar y al mismo tiempo hacer oración desde dentro, es decir sabiéndonos investidos de esta misión con todo lo que tiene que llegar a significar para nuestras vidas.

  • Formato: PDF
  • Protección: Adobe DRM
  • Limitaciones: Copiar y Pegar: Prohibido / Imprimir: Prohibido
  • Editorial: STJ
  • Paginas: 161
  • Edición: 2008
  • Idioma: Español
  • ISBN 9788496588844

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