No son, los que corren, tiempos fáciles para la esperanza. Cuando uno mira un poco a su alrededor, se encuentra con mucha incertidumbre y desencanto. Pero es precisamente cuando la realidad humana contradice nuestras expectativas cuando se hace más necesaria la esperanza evangélica. Y el motivo fundamental de la esperanza cristiana no está en lo que nosotros podemos sino en lo que Dios puede hacer en nosotros o a través de nosotros. Ella no es un suplemento para poder alcanzar la omnipotencia que pretendemos. No es una rueda de auxilio a la que recurrimos cuando vemos que nuestro ánimo está en baja forma. Supone comenzar a ver todo desde otro lugar. Y en ese lugar no somos nosotros quienes estamos en el centro. Ella es un camino que hemos de recorrer cotidianamente, cultivando un conjunto de actitudes evangélicas que le abren paso, que la hacen posible, que le dan acogida. La palabra del cardenal Eduardo Pironio aparecerá en más de una oportunidad iluminando estas reflexiones, pues con su testimonio y enseñanzas nos confirma que aún en tiempos difíciles son posibles la esperanza y la alegría

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  • Protección: Adobe DRM
  • Limitaciones: Compartir: Permitido según las limitaciones (6 Dispositivos)
  • Editorial: NARCEA
  • Edición: 2016
  • Idioma: Español
  • ISBN 9788427717671

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