Un hombre y una mujer se encuentran cada noche en una habitación frente al mar. Los liga un extraño acuerdo: a cambio de una remuneración, ella debe yacer junto a él, pero sus noches serán blancas, él no la desea, únicamente la quiere a su lado para que lo salve de la muerte, del miedo. Como un muro de cristal, se erige entre ellos el recuerdo de un joven extranjero de ojos azules pelo negro, quimera extraviada de un amor innombrable, perdido de antemano, vivido en la certeza de una imposible posesión.

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