Las visiones de los hombres siempre han dependido de lo que les ha tocado vivir, de lo que necesitaron creer y de lo que pretendieron conocer. Originariamente, sus ideas acerca del cosmos estuvieron ligadas a las características particulares de los lugares que habitaron. Cuando surgieron las primeras civilizaciones y algunas de ellas lograron expandirse, sus cosmologías, esas doctrinas generales acerca del universo, abarcaron más objetos y entraron en correspondencia con una mayor variedad de fenómenos. Cuando, mucho después, todo el mundo humano -esto es: la Tierra- se hizo palpable y habitable, el hombre sistematizó su conocimiento de la realidad física y terminó por extender a todos los puntos inalcanzables del cosmos la universalidad de las leyes. ¿Por qué las cosmologías constituyeron el elemento de reunión de las ideas más importantes y abarcadoras sobre la naturaleza de las cosas y la de la propia sociedad humana? ¿Por qué esa particular predilección por atender a objetos lejanísimos e inalcanzables, como los astros, para intentar dilucidar las causas de sus movimientos, su razón de ser y su influencia sobre los fenómenos humanos? La historia de las cosmologías es un modo privilegiado de entender cómo los hombres se han imaginado a sí mismos y al mundo. Al incluir algunas ideas y relegar otras, y al determinar su forma de relacionarlas, cada cosmología constituyó, de hecho, un sistema jerárquico de pensamientos. Marcelo Leonardo Levinas realiza una magnífica revisión de las principales ideas acerca del universo y de la ciencia producidas por Occidente desde la Antigüedad hasta el siglo XVII. De lectura amena, las imágenes del universo constituye un fascinante recorrido por los principales sistemas del mundo, en cuya construcción el hombre puso lo mejor de su imaginación y de sus conocimientos.

Ultimos vistos

El blog de boutique

La imprenta mayúscula para primeros lectores

Acompañar el desarrollo de las competencias de un primer lector implica considerar especialmente los disti.. Seguir Leyendo
Desarrollado integral del sitio: TAP