Presento y dedico este humilde registro de los hechos ocurridos durante mi estadía a bordo del bergantín Aquilón en las islas Malvinas (Falkland), entre el 1° y el 15 de enero de 18... Dejo expresa constancia de que lo que aquí se presenta es el relato fiel de todo lo sucedido, según mi mejor comprensión y entendimiento. Y declaro que si Vuestras Excelencias encontraran alguna discrepancia entre estas y otras versiones del mismo relato que llegara a vuestras manos por mano de otro autor, esta sólo puede deberse a mi torpeza o a una confusión de la memoria, que siempre es frágil. Sólo espero que, en caso de que tal cosa ocurriera, sean ustedes tolerantes y comprensivos con éste, su más devoto y humilde servidor. Tal vez Vuestras Excelencias consideren que en alguno de los acontecimientos que relato, nuestros Capitanes, y nosotros mismos, hemos dejado sin cumplir alguna de las obligaciones que imponen las leyes. A esa acusación -si tuviera lugar- sólo puedo responder que los Capitanes y aquellos que servimos bajo su mando estuvimos en una región y frente a una serie de circunstancias extraordinarias que nos llevaron, por fuerza, a tomar decisiones igualmente extraordinarias. Y si alguna vez, al hacerlo faltamos a nuestras obligaciones, aseguro que lo hicimos sin intención de menoscabar la autoridad de ningún dignatario y de ningún Estado, y convencidos de que ese era el curso de acción más noble o más apropiado para obtener justicia y verdad. Sin embargo, no sería ésta la primera oportunidad en que un Juez diera opinión y veredicto acerca de hechos que ocurrieron tan lejos del Tribunal que preside como para que las leyes que rigen allí pierdan la mayor parte de su sentido. Y es por eso que, en vez de presentar este manuscrito a V.E. personalmente como hubiera sido mi deseo de no mediar otras consideraciones, envío estas copias, a Londres y a Buenos Ayres, merced a la buena voluntad de hombres de mar, que seguramente comprenderán la singularidad de nuestra situación durante aquella parte de nuestra travesía con más simpatía que la que podría tener cualquier agente de la ley. Dejo librado a vuestra prudencia y sabiduría el mejor uso de estas páginas que, a criterio de Vuestras Excelencias, podrán ser libradas al conocimiento público, presentadas ante el Tribunal que corresponda o permanecer en prudente reserva por el tiempo que Vs. Es. consideren conveniente.

  • Editorial: SUD POL
  • Idioma: Español
  • ISBN 9789873723070

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