"Oscuramente se inquietaba por empezar a sentirse superior a las plantas, y por sentirse de alguna manera hombre en relación con ellas. Porque solamente el hombre es impaciente: entonces volvió a cambiar la posición de las piernas. Es más: solamente un hombre se enorgullece de su propia impaciencia. Como él, volviendo a cambiar las piernas de posición, perturbadoramente se enorgullecía".

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