Ceferino se sentaba en el fondo de la clase porque estaba repitiendo 4to grado. Era el más alto y algunos decían en voz baja que era el más zonzo.Y es que a Ceferino, escribir le costaba mucho. Pero un día del agujero de su viejo pupitre se le aparece el geño de la tinta negra en persona. Un relato original y sugerente sobre un chico al que todo le cuesta un poco más, y sobre el poder que cada persona tiene de generar algo nuevo, algo interesante, algo propio.

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