Como a la mayoría de los niños al protagonista de esta historia no le gusta irse a dormir... En la oscuridad, los objetos familiares se vuelven inquietantes y proyectan sombras extrañas, por lo que es necesario llamar a papá para que espante a los monstruos. Papá viene una, dos, tres veces, hasta que finalmente promete una visita final de inspección antes de irse a dormir. Pero, ¿qué pasa si se olvida...?

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