Fruto de la revolución burguesa que se había producido en el seno del mundo feudal, una sociedad feudoburguesa empezó a constituirse imperceptiblemente desde el siglo XII y creció de la manera caótica que es propia de los grandes dislocamientos sociales. Mientras duró el proceso expansivo, hasta las primeras décadas del siglo XIV, se caracterizó por una incontenible movilidad, en virtud de la cual variaron confusa y permanentemente la composición de la nueva sociedad y la relación recíproca entre sus grupos. Con todo, a inicios del siglo XIV se advertía ya en muchas regiones un principio de estratificación, muy marcado, sobre todo en algunas ciudades. A partir del comienzo de la contracción económica que por entonces empezaba a manifestarse, se fueron dislocando las relaciones precariamente establecidas y aparecieron, sobre todo en las sociedades urbanas, nuevas posiciones y posibilidades para quienes querían tentar la aventura del ascenso social. Una fuerte tendencia a la movilidad se advirtió también en las áreas rurales. Se conmovió la posición de la vieja nobleza y se vio aparecer una nueva, en tanto que ascendían y descendían los campesinos según su suerte en el juego de la nueva economía.

Acerca del autor Romero, José Luis

Fue uno de los más notables historiadores argentinos. Nació en Buenos Aires en 1909 y se doctoró en la Universidad de La Plata, con una tesis sobre los Gracos y la crisis de la república romana. Se dedicó luego a la historia medieval e inició una larga investigación sobre los orígenes de la mentalidad burguesa, que culmina en este libro. Paralelamente, y en su carácter de historiador y de ciudadano -militó en el Partido Socialista-, se dedicó a la historia argentina y escribió en 1946 una obra clásica: Las ideas políticas en la Argentina. Enseñó en las universidades de La Plata y de la República, en Montevideo. Desde 1958 lo hizo en la UBA, donde fue rector interventor en 1955 y decano de la Facultad de Filosofía y Letras en 1962. Allí fundó la Cátedra de Historia Social General, que tuvo una influencia decisiva en la renovación historiográfica de la década de 1960. En 1975 fue convocado para integrar el Consejo Directivo de la Universidad de las Naciones Unidas, con sede en Tokio, donde falleció en 1977.

Ultimos vistos

El blog de boutique

La imprenta mayúscula para primeros lectores

Acompañar el desarrollo de las competencias de un primer lector implica considerar especialmente los disti.. Seguir Leyendo
Desarrollado integral del sitio: TAP