Casablanca no es una ciudad, es una casa: blanca como su nombre lo indica, con puertas y ventanas de color café y una palmera en el centro de un antejardín verde verde. Y así ha sido siempre y así siempre será, incambiada, incambiable, como el loquito de arriba, el que dijo: «Yo soy el que soy». Yo también. Yo soy el que soy.

  • Editorial: ALFAGUARA
  • Edición: 2013
  • Idioma: Español
  • ISBN 9789870431992
  • Palabras claves: literatura colombiana

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