Este sistema floral recibe su nombre de las primeras letras de las palabras inglesas body (cuerpo) y emotion (emoción), que son las coordenadas desde las cuales es conveniente pensar sus aplicaciones. Por otra parte, la B y la E forman la palabra Ser en inglés. Cada uno de los remedios es nombrado con una afirmación que define su patrón emocional básico o arquetípico y orienta al terapeuta sobre la principal acción de esta esencia. Su preparación se ha realizado en diferentes lugares del mundo, sobre todo en Australia, aunque también hay algunas plantas que provienen de regiones diferentes. Es notable cómo Raúl Pérez ha logrado mantener la frescura de lo particular en sus observaciones generales. Y esto sólo puede alcanzarlo quien tiene integrada a la clínica floral con el conocimiento de las acciones de los remedios de un modo dinámico y profundo.

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