Si los textos filosóficos aportan y estimulan las ideas en las zonas del conocimiento más variadas, resulta natural que inspiren la lectura de un cine que hace del pensamiento y la reflexión su clave expresiva. Dominique Chateau realiza un balance, a la vez histórico y crítico de estas relaciones y de su influencia, tanto en la teoría como en la estética del cine. La fenomenología, las teorías de la diferencia o de la deconstrucción, la filosofía analítica, entre otras tendencias, enriquecieron considerablemente la problemática de la filosofía del cine al acercar a su terreno conceptos elaborados y una orientación de pensamiento resueltamente articulada. Este libro ofrece un mapa imprescindible de las proposiciones que se preocuparon por esta relación en el campo de las ideas y en el de la realización: Bergson, Benjamin, Eisenstein, Epstein, Bazin, Merleau-Ponty, Mitry. Y luego atiende las exploraciones realizadas desde los setenta y ochenta por Cavell, Scheafer, Deleuze, también Rancière, Nancy y un número creciente de filósofos angloamericanos. Colegas a quienes Chateau reconoce especialmente, ya que en lugar de concebir la contribución de la filosofía como un momento más o menos prolongado en el que su mirada elucida el cine, consideran, por diferentes razones, la posibilidad de hacer del cine una experiencia filosófica, y de la filosofía, una experiencia cinematográfica.

Ultimos vistos

El blog de boutique

La imprenta mayúscula para primeros lectores

Acompañar el desarrollo de las competencias de un primer lector implica considerar especialmente los disti.. Seguir Leyendo
Desarrollado integral del sitio: TAP