En el momento de su fallecimiento, Borges había completado los prólogos a los primeros sesenta y cuatro títulos de una selección de cien que habrían de constituir una colección cerrada escogida por él mismo. De estos textos, testimonio de sus preferencias literarias, escribió: «Deseo que esta biblioteca sea tan diversa como la no saciada curiosidad que me ha inducido, y sigue induciéndome, a la exploración de tantos lenguajes y de tantas literaturas».

Ultimos vistos

El blog de boutique

Cuando me siento a escribir...

Cuando me siento a escribir, siempre comienzo creando el mundo (o, en el caso de la saga Zodíaco, los mund.. Seguir Leyendo
Desarrollado integral del sitio: TAP