«Todos los chicos de la escuela que se diferencian de la mayoría están solos. Todos los chicos que son diferentes están solos [?]» Monólogo de Lars Norén. Los ritmos de aprendizaje iguales, marcados por señales acústicas horarias, están lejos de atender la diversidad; se hace imprescindible un cambio para llegar a todos y atender adecuadamente los verdaderos trastornos de conducta. Zygmunt Bauman habla de ceguera moral y del concepto de adiáfora, una especie de actitud de indiferencia de lo que pasa a nuestro alrededor, que podemos vincular a la pregunta que se plantea Rosario Ortega Ruiz ?experta en violencia escolar?: ¿quién habla con ese niño? Tanto en primaria como en secundaria, nos encontramos en una situación que se repite curso tras curso: determinados alumnos, llamados de riesgo social, conductuales o etiquetados con algún que otro trastorno, colocan al profesional (profesor, tutor o psicopedagogo) en situaciones límite al distorsionar el ritmo de trabajo en el aula. En este libro, unidos bajo el epígrafe clínica y educación, diversos profesionales reflexionan sobre un tema tan candente y complejo como es el del trastorno de conducta. Sus planteamientos nos acercan a lo que debe prevalecer: una atención individualizada, adaptada al ritmo y las necesidades de cada persona. Los diferentes capítulos exponen y plantean diferentes estrategias que se pueden llevar a cabo para tratar o bien los trastornos de conducta o bien las conductas que trastornan.

Ultimos vistos

El blog de boutique

La imprenta mayúscula para primeros lectores

Acompañar el desarrollo de las competencias de un primer lector implica considerar especialmente los disti.. Seguir Leyendo
Desarrollado integral del sitio: TAP