Dios es redondo explora las supersticiones, los ritos y
los mitos que han convertido a los estadios en
catedrales, a los jugadores en apóstoles y a los árbitros
en ángeles del infierno investidos del poder de quebrar
la esperanza o desatar una vanidosa crueldad. Un libro
para los fanáticos de las canchas y para los ateos
descreídos que juran que nunca verán un partido de
fútbol, pero viven deseosos de entender el delirio de los
fieles.