En tiempos de alta corrección política, Jorge Asís
irrumpe en la escena con su portal jorgeasisdigital.com
para practicar libremente el sano ejercicio del discurso
crítico. En sus diversas entregas semanales, firmadas por él mismo
y con su juego de heterónimos, o en sus deliciosas cartas
al tío Plinio, desmenuza actitudes de los que lucran para
la corona, lo que él llama "el sistema recaudatorio de
acumulación", y se pregunta por qué la corrupción se
convierte en el método inexorable para el escalamiento
social. Bajo el lema "Mi distrito es la palabra, mi
distrito es el lenguaje", sostiene que el gobierno
kirchnerista practica el doble discurso: mientras predica
una cosa hace otra. En su libro desfila una incesante
caravana de hechos que permite otra lectura de la
realidad tratada de manera complaciente por el resto de
la gran prensa. Su información es de primera mano y, por
supuesto, no aparece en los medios.
En un despliegue magistral del lenguaje, conjugando la
mirada aguda y la astucia del periodista y la pluma del
gran narrador, Asís desnuda lo que él califica como "los
desastres seriales de un gobierno trivial" y dice: "En
general, desde el poder se puede llegar al delito; en la
Argentina desde el delito se puede llegar al poder". Y
hace historia.