Nada, en la cultura actual, fascina tanto como el
deporte, sea en su activa práctica física, sea en la
contemplación del espectáculo. Paradójicamente, sin
embargo, la reacción de la literatura contemporánea,
tanto como la del mundo académico, ha sido, cuanto menos,
anémica ante este fenómeno, cuando no agresiva o cargada
de desdén. Elogio de la belleza atlética es un provocador e
inspirado intento de recuperar nuestro "entusiasmo" por
hablar, escribir y pensar sobre los deportes. La obra
comienza con una introducción histórica que traza una
breve y completa historia de los deportes, cuyo motivo
principal es el de la discontinuidad, e identifica las
configuraciones y las condiciones específicas que, desde
el siglo XIX, han formado la tradición de lo que podemos
llamar nuestros "deportes actuales". La segunda parte se
concentra en la estética de los deportes, y desarrolla la
hipótesis de que es el placer estético, y más
específicamente el placer de experimentar "epifanías de
la forma", lo que, semana tras semana, lleva a millones
de espectadores a los estadios y ante las pantallas.