Normalmente un lactante no efectúa una locomoción
autónoma hasta el sexto mes de vida; la natación para
bebés abre esta posibilidad antes: ya a partir de la
sexta o séptima semana de vida, se puede empezar a nadar
con el lactante. Mediante el entrenamiento precoz se
fortalecen los músculos y el tejido conjuntivo, se
inculca el sentido del equilibrio y se previenen los
daños causados por las malas posturas. Este libro está pensado para estimular el movimiento del
bebé a través de ejercicios lúdicos en el agua y para que
los padres tengan unos momentos en los que mantener un
estrecho contacto corporal con sus hijos. Dividido en dos partes, la primera se centra en los bebés
a partir de la sexta semana de vida y la segunda en los
niños pequeños, a partir de 1 año.
La autora, Barbara Ahr, es especialista médica en baños,
masajista y fisioterapeuta deportiva. Estudió pedagogía
médica en la Universidad de Humbold, Berlín.