Los periódicos, la radio y la televisión nos sorprenden
cada día con noticias del fundamentalismo musulmán. No
son, a decir verdad, muy reconfortantes, porque nos
hablan de un islám fanático e intolerante, que no muestra
excesivo aprecio por la vida humana. Pero la historia y
la cultura árabe -y, más en concreto, musulmana- han
mostrado y pueden mostrar otras vertientes más positivas
y enriquecedoras. El presente libro nos presenta con todo
lujo de detalles una de ellas, la vivencia de la
sexualidad como fuerza creadora primordial y como
expresión querida por Dios de la armonía universal. El
tema del amor impregna toda la literatura árabe -incluso
la literatura mística- y el gozo de vivir se refleja en
el trazado urbanístíco de las ciudades musulmanas -por
ejemplo en la importancia de los baños públicos-. Además
de aprender muchas cosas, los lectores vivirán momentos
inolvidables con este libro. Los autores tampoco quieren
pasar por alto laprincipal ambigüedad que presentan el
sexo en la vida misma de Mahoma y en toda la historia del
islam: el tema de la mujer, cuya libertad y dignidad
podrían quedar a veces en entredicho.